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Acerca de María González

María González, Instructora de yoga y meditación. A parte de su formación en Yoga, está certificada en los siguientes ámbitos: Seminario Vertical Core-Apta Vital Sport Seminario de Hipopresivos-Apta Vital Sport Especialista en técnicas de Meditación y Yoga Nidra Certificación en Nutrición y Salud (The Plaskett International College) Terapeuta Floral (Fundación Europea de medicinas alternativas) Técnico en Herbodietetica ( Instituto Iberoamericano de Naturopatia)

Cómo convertir en hábito tu práctica de yoga

Hola yoguinis!!, ¿que tal va vuestra práctica?. Esta mañana tras mi sesión matutina de yoga y como es habitual en mi, reflexionaba en la forma en que poco a poco mi sesión de yoga se ha convertido en un hábito.

Al principio no fue fácil, tuve de alguna manera que pelear con mi mente para dejar a un lado la pereza, y no postergar la práctica para otro momento.

Pero bueno, ya se sabe que uno de los trabajos principales cuando comienzas la senda del yoga es conseguir llevar tu mente hacia donde quieres y no al revés.

En mis comienzos, cualquier excusa valia, “hoy hace frio”, “he dormido poco”, “ya es tarde”, “mañana empiezo”, etc, etc…

Todo este parloteo se terminó, en el momento en que me di cuenta que cuando no hacía mi práctica, el día ya no era lo mismo, me faltaba algo, estaba menos centrada, dispersa y con menos energía.

Desde entonces, cada mañana a las 5:30 AM, extiendo mi esterilla de yoga y me pongo a ello.

Me gustaría compartir contigo algunas claves que me han ayudado a convertir el yoga en un hábito saludable.

Yoga = Hábito

  • Crea tu espacio espiritual. Destina una habitación o rincón de tu casa para tu práctica de yoga y meditación. Pon incienso, flores secas, velas, un humidificador con aceites esenciales, una imagen de tu guru, tu eliges, dale el aspecto personal con el que estés en sintonia.
  • Si te es posible deja tu esterilla de yoga abierta en el suelo, o al menos que esté a la vista, evita dejarla demasiado escondida. Cuanto más a tu alcance esté mejor.
  • Crea una rutina nocturna. Dedica la última hora del día a actividades enfocadas al descanso, lee, escucha algún audio o música relajante, escribe un diario personal. Acuéstate temprano para recupera tu energía.
  • Madruga. Lo ideal es la práctica a primera hora de la mañana, para ello intenta levantarte un poquito antes cada día, puedes poner el despertador cinco minutos antes, al cabo de unos días pasa a los diez minutos, así hasta que dispongas de una hora entera para tu sesión diaria.
  • Repite cada día, pero sin esclavitud. Es mejor realizar un pranayama, dos asanas y una meditación con plena conciencia, que una hora de práctica deprisa y superficial.

Resumiendo, no conviertas tu práctica en algo forzoso o en “una tarea” más, disfruta de ella, piensa que es un momento de conexión y de unión con tu verdadero ser.

Yoga es respirar, sentir, conectar y antetodo SER

María

Ahimsa en el día a día

Dentro de los ocho pasos del yoga de Pantajali, nos encontramos con los “Yamas”, reglas sociales que debemos de trabajar, para ir acercándonos poco a poco a nuestra realización personal y espiritual.

Los yamas nos hacen mirar hacia dentro, para lograr el equilibrio, entre lo que hablamos, pensamos, sentimos y llevamos a la práctica.

El primer paso para entender estos “votos sociales” es empenzando por “desaprender” lo aprendido, vaciando todo los conceptos y condicionamientos que han formado parte de nuestra vida.

Los Yama se componen de cinco leyes o normas morales, y hoy me gustaría hablarte de la primera de ellas:

Ahimsa en la práctica

  • Trabaja la compasión, la paciencia, el amor, la dignidad y el amor propio.
  • Su significado es la “no violencia”, contra los demás ni hacia nosotros mismos.
  • Cuando “Ahimsa” no está presente, no respetamos el cuerpo físico, no lo cuidamos, le exigimos más de lo que puede.
  • Tampoco está presente si alimentamos pensamientos negativos, hacia nosotros o hacia los demás.
  • Las acciones negativas, ya sean verbales o físicas es otra forma de transgredir Ahimsa.

Ahimsa en el día a día

¿Como podemos integrar este Yama en nuestra vida?, a continuación te muestro la manera en que yo lo aplico diariamente:

  • Cuida todo tu ser, todos tus sentidos, presta atención a tu alimentación, que sea sana y lo más natural posible. Cuídate de lo que escuchas, miras, y sientes, aléjate de situaciones que dañan tu persona, malas conversaciones, programas televisivos que no te aportan nada, personas negativas, aditivas y sin autocontrol.
  • Quierete desde el primer momento del día, interioriza palabras de amor hacia ti mismo, no te juzgues, date un margen de error. Felicitate por tus logros. Haz lo mismo con los demás, ofreceles tu compresión y amor, demuestra afecto.
  • Se consciente de como hablas, utiliza palabras dirigidas a un estado positivo y esperanzador, “las palabras no se las lleva el viento”, permanecen dentro de la persona a quien las diriges.
  • Conecta con la armonía de cada ser, mira con los ojos del corazón y contempla la belleza de cada persona, cada animal, cada árbol, y antetodo con tu ser interior.
  • Lleva Ahimsa a tu práctica de yoga diaria, trata tu cuerpo con mimo, trabaja cada asana poco a poco, profundizando en ella sin violencia.

Olvida tu ego, no compitas con nadie e insiste en tu desarrollo personal y espiritual, saca lo mejor de ti, tu esencia.

Namaste

Tadasana, fortaleza y estabilidad



Aunque a simple vista, Tadasana parezca una postura sencilla no lo es, el simple acto de permanecer de pie nos invita a que los músculos, tendones y ligamentos se pongan en funcionamiento.

La forma de estar de pie de una persona dice mucho de ella, de su tono muscular, de su equilibrio emocional y su estado anímico.

Tadasana significa “Montaña”, ¿como son las montañas, debiles, inestables? ,¿o son fuertes, robustas, y estables?.

Al estar en Tadasana, simulas una montaña firme, maciza, enraizada a la tierra a través de tus pies y alargándote hacia el cielo. Pura estabilidad.

Es una postura que te ayudará a tener más consciencia corporal, la base se encuentra en la alineación. A raíz de trabajarla te podrás deshacer de malas posturas, sentirás más vitalidad y equilibrio.

TADASANA EN LA PRÁCTICA

  • Es importante que dirijas tu atención al esqueleto interno, los huesos son las raices para conseguir una buena alineación.
  • Como cualquier postura de pie, empieza prestando atención a tus pies. Trabaja desde la base.
  • Pies juntos, los pulgares se tocan.. Talón apoyado en el suelo, levanta el resto del pie, Alarga y ensancha la planta y vuelve a apoyarla en el suelo. Separa y alarga al máximo los dedos, presiona el dedo gordo en el suelo.
  • Cierra los ojos, siente la presión de los cuatro extremos de cada planta: base del dedo gordo, base dedo meñique, talón interno, y talón externo.
  • Las rodillas han de estar estiradas, no bloqueadas.
  • Bascula tu pelvis, en retroversión, eleva el coxis hacia el ombligo.
  • Abdomen recogido.
  • Eleva tu esternón, hombros bajos, lejos de las orejas. Pecho abierto.
  • Manos activas y paralelas, palmas anchas, dedos largos y separados.
  • Eleva la coronilla.
  • Siente las dos energías, hacía arriba y hacía abajo, cielo y tierra.
  • Alarga y profundiza tu respiración.

TADASANA EN EL DÍA A DÍA

Puedes profundizar e implantar Tadasana en muchos momentos cotidianos de tu vida. Personalmente aprovecho cualquier ocasión para trabajarla y llevar esa conciencia corporal cada día, por ejemplo, puedes practicarla al permanecer en una cola, al esperar en un semáforo, cuando estés dialogando con alguien.

Tadasana forma parte de las asanas de pie, te vincula con la tierra, te aporta seguridad, confianza, serenidad y paciencia.

Namaste

Acepta, fluye, agradece

Ofrecer resistencia en cualquier aspecto de nuestra vida, nos agota, nos frustra y nos hace sentirnos fuera de control.

Me gustaría empezar la primera entrada de este blog invitándote a reflexionar sobre estos tres conceptos, la aceptación, la fluidez y el agradecimiento, faciles de leer pero a veces complicados de implantar en nuestra vida.

Personalmente pienso que son tres aspectos fundamentales para vivir en equilibrio y armonia.

El orden en el que aparecen también es importante, en seguida te contaré porque.

Te propongo trabajar estos tres conceptos en todas las situaciones de tu vida, no solo a la hora de tu práctica diaría de yoga, sino en cada momento de tu vida.

¡Vamos a ello!

Aceptación

¿Porque me pasa esto a mi?, ¡Nunca lo conseguiré!, todo me sale mal, me crecen los enanos, hay quien nace con estrellas y otros estrellados…

¿Te suenan estas palabras?

Todos, absolutamente todos las empleamos cada vez que la vida nos da un puntapié, o nos cierra una puerta que creíamos abierta.

¿Que tal si a partir de ahora “cambias el chip” y empiezas a aceptar lo que la vida te trae?

Piensa que hemos venido aquí, para aprender, aceptando las situaciones de tu vida es confiar en ella. A veces no podemos cambiar las cosas y si nos regocijamos en intentar cambiarlas perdemos mucha energía sin conseguir nada a cambio.

¡Acepta!, deja que todo pase, lo bueno y lo malo. Relajate, acepta tus limites, acepta a los demás tal y como son, acepta que nada es eterno.

¿Que pasa cuando aceptamos la vida tal y como viene?…

Fluimos

Al fluir en la vida sin ofrecer resistencia todo es más fácil. No empujes un muro que es inamovible, deja que el mismo se disuelva como si fuese un bloque de arena.

Amoldate a cada situación, tan solo haz tu parte, da lo mejor de ti, de lo que está de tu mano y olvidate del resto.

Guarda tu energía, y fluye.

Veras que todo pasa, situaciones que parecian eternas quedan en el olvido, el tunel no es eterno, siempre aparece la luz.

Al final entiendes que tras aceptar la situación y al fluir con ella, tienes muchos motivos para…

Agradecer

Tu vida es un aprendizaje constante, hay lecciones que nos cuestan más de aprender, y son esas las que se suelen repetir, hasta entenderlas completamente.

Lo que parece malo no lo es del todo, y lo que parece bueno tampoco.

Todo tiene un sentido, un mensaje.

Al final agradeces que te allá pasado esto o aquello, porque guardaba una lección escondida, y sientes que ese ciclo vital se ha completado.

No te establezcas en una forma, adáptala y construye la tuya propia, y déjala crecer, sé como el agua. Vacía tu mente, sé amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza se convierte en la taza. Si pones agua en una botella se convierte en la botella. Si la pones en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede chocar. Sé agua, amigo mío”.

Bruce Lee